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miércoles, 17 de febrero de 2010

Como ablandar fimo seco

Este es un tutorial muuuuuy de entrecasa, la verdad es que me deberia dar vergüenza porque es tan simple que calculo que medio mundo lo sabe, pero bueno, el otro dia, en el foro portugués donde yo participo, estaban hablando del problema de ablandar el fimo reseco o viejo, y como se empezaron a mencionar ablandadores especiales y hasta máquinas de amasar fimo, o novios de manos grandes y fuertes (para amasar el fimo, caramba, que se pensaron???), yo mencioné mi modestísimo método del palote de plástico comprado en los chinos, tan poco fashion, realmente... Pero como a mi me da resultado, pensé "bueno, voy a sacar unas fotos y a contar en el blog como es el proceso, a lo mejor hasta le sirve a alguien"

Por lo tanto, aqui va mi fabuloso y exclusivo (jijijijiji) método para ablandar fimo seco!!!


Necesitamos, en primer lugar, un pedazo de fimo de esos que parece que vienen de la Siberia y que nos dan ganas de tirarlo a la basura y dedicarnos al bordado en punto cruz:

En segundo lugar, precisamos de un palote de amasar bastante consistente. Hay unos muy chic que cuestan como 10 euros, el mio lo compré en los chinos, vino en un jueguito de cocina para niñas, con unos moldecitos para cortar galletitas en forma de corazón. Es de plástico duro, bastante fuerte, y como el juego completo me costó 2,25 €, calculo que el palote debe valer 0,75 € Otras opciones de palote: mandar cortar un pedazo de una barra para cortinas, o de un cabo de escoba de esos plásticos que se compran en los supermercados. Cualquier cosa es buena para no pagar 10 euros por un pedazo de plástico, no les parece??? :-P

Antes de comenzar, nuestra superficie de trabajo, el palote y las manos deben estar inmaculadamente limpios, para que el fimo no quede lleno de impurezas cuando finalmente lo ablandemos. Yo acostumbro (como ya conté alguna vez) pasar alcohol por las superficies para limpiarlas y para que el fimo no se pegotee tanto.

Bueno,manos a la obra! Con el palote aplastamos el fimo, que se va a desgranar casi por completo:

Sin desesperarse y sin llorar, juntamos los granitos en un montoncito sobre nuestra superficie de trabajo:

... y volvemos a pasar el palote:

...y a juntar el montoncito desgranado sobre la mesa:

Repetimos varias veces la secuencia, en invierno puede ser necesario estirar y juntar unas 5 o 6 veces hasta que el fimo gane un poco de elasticidad y nos permita (después de cada pasada del palote) enrollarlo así:

Volvemos a pasar el palote unas cuantas veces más, siempre enrollando y amasando:

Nos vamos a dar cuenta que, aunque casi no lo hemos tocado con las manos, el fimo se va entibiando y poniendose más flexible. La cantidad de veces que tengamos que repetir el proceso de enrollar y amasar depende de muchos factores: la temperatura ambiente, la sequedad del aire, el tipo de fimo que usemos, etc.

Cuando lo doblamos pero todavia se agrieta, es porque le falta un poquito más de amasado:

Cuando lo doblamos y se mantiene lisito y suave, es porque ya está listo para trabajar!

Y este es mi sistema, simple y baratillo, no se cansan las manos porque no es preciso hacer fuerza, y no necesitamos ni máquinas ni frascos de ablandadores ni novios de manos grandes... Bueno, si tenemos un hombre de manos grandes y fuertes en casa... en fin, lo podemos aprovechar para otras tareas, como arrancar los yuyos del jardín o mover los sillones, que se yo... Ya le encontrarán alguna utilidad, no...?